sábado, 24 de septiembre de 2011

Así quedó mi colcha de patchwork

Antes de empezar, lo único que tenía claro era que el acolchado iba a ser a mano, y es que la máquina de coser me da demasiados disgustos como para encargarla un trabajo de estas dimensiones.
Me costó decidir el motivo del acolchado, pero al final pensé que lo que mejor podía quedar era un acolchado libre en la zona central y unas flores en los laterales.
Compré hilo de acolchar sin estar muy convencida y me puse a ello, pero como ya imaginaba el resultado no me gustaba, no se, lo veía un poco soso. Así que cambié el hilo por uno de perlé de color ecru y la cosa cambió.
El reloj corría en mi contra, y es que mi objetivo era regalárselo a mi madre en Nochebuena... hubo momentos en los que pensé tirar la toalla, dejarlo para unos meses después y regalárselo en su cumpleaños, pero seguro que acabaría convirtiéndose en un gran UFO, así que me armé de paciencia, me quité unas cuantas horas de sueño y lo terminé justo a tiempo, y es que el día 23 por la tarde la colcha en la que había invertido casi todo el año estaba terminada.
Os dejo unas fotos para que veáis el acolchado y el tamaño de la "colchita".
No os hacéis una idea de la cara que se le quedó a mi madre cuando antes de empezar la cena la dimos una caja enorme... y es que me las había apañado para que no supiera nada de nada, y claro, no se la esperaba. Estuvo unos días paseando su colcha y enseñándosela a todo el mundo presumiendo de las manos de su hija.
Ahora la colcha luce a los pies de su cama. La verdad es que todo el trabajo que me ha llevado hacerla ha merecido la pena... ¡¡¡y mucho!!!