domingo, 13 de octubre de 2013

Fofulápiz

Algunas veces pienso que mi padre tiene razón cuando me dice que soy muy "fijona", que en todo me fijo y que todo quiero saberlo... yo siempre me río, y no es porque sea cotilla, simplemente observo todo lo que hay a mi alrededor para descubrir si hay algo nuevo...
Pues con las manualidades soy poco más o menos igual, me gusta mirar y remirar para descubrir cosas nuevas con las que pueda aprender y así descubro cosas que es posible que no vuelva a hacer nunca más, como el fieltro, que pienso en él y se me pone el dichoso picor de manos... y cosas que me enamoran, como me ocurrió con el patchwork...
En mis muchos paseos por los blogs descubrí las fofuchas, unas muñecas hechas de goma eva preciosas, con unas caritas muy muy dulces, y pensé, anda, pero si esto es lo que dejé sin hacer el año pasado en el taller de navidad!!!! ¿que por qué la dejé sin hacer? pues porque con el material para hacer el broche de fofucha venían unos ojos de plástico, de esos que se mueven y me dio tanta tanta grima que lo metí en un cajón y ahí sigue.
El gusanillo me había picado, pero como no tenía mucha idea de por donde empezar, pensé que lo mejor era hacer algo pequeñito... compré la goma eva, las esferas de corcho y me puse manos a la obra hasta que salió esto...
No está mal del todo para ser la primera... lo que es muy pero que muy mejorable es la cara, y es que en eso no pensé hasta que la vi terminada ¿y ahora cómo hago yo una cara? pues nada, imaginación al poder... rotulador permanente negro, tipp-ex líquido y colorete.
Pero como lo que importa es que a la dueña la guste y sé que está encantada, pues yo feliz con mi primera fofucha.