domingo, 27 de mayo de 2012

Quilt sorpresa 8

Una vez terminados los cuarenta yoyos, llegó la hora de empezar a montar el centro del quilt.
Lo que hicimos fue coger cuatro de las cestas que obtuvimos en el paso anterior para conseguir esta forma:
Como veis una vez unidas las cuatro cestas lo que hicimos fue coser alrededor las tiras que habíamos cortado de la tela A de cuatro pulgadas y media.

lunes, 21 de mayo de 2012

Telas varias

Como ya os dije, en abril comencé a ir a clases de patchwork en La Tertulia del Patch, y mi primer trabajo va a ser una colcha muestrario. Aprovechando que tenía una mañana libre me pasé por la tienda para elegir las telas de mi futura colcha... y menos mal que tenía tiempo, porque elegir entre tanta tela bonita casi casi que se convierte en tarea imposible. Al final y después de pensarlo mucho me decidí por el beige como tela base y a partir de ahí me decanté por los tonos verdes y rojos y marrones.
Esta es la combinación de telas que compré...
La mayoría pertenecen a la colección "Butterscoth & Roses" de Fig Tree Quilts que es una colección realmente bonita. La beige de las flores y la roja no sé a que colección pertenecen, pero combinan muy bien con el resto.

lunes, 7 de mayo de 2012

Quilt sorpresa 7

Esta parte del quilt sorpresa fue un poco más laboriosa que las demás, no por unir los bloques sino por el trabajo del final. Os cuento...
Primero teníamos que coser a cada bloque que obtuvimos en el objetivo anterior, un bloque formado por tres cuadrados de triángulos de las telas A y B y que teníamos pendiente de utilizar.
Después al bloque que obteníamos había que coser el bloque que obtuvimos en el objetivo 5 hasta obtener este bloque (dieciséis en total):
 Una vez terminado el punto de unir piezas, nos propusieron tomar los cuarenta cuadrados de tela C de cuatro pulgadas y hacer unos yo-yos. Como no tenía un "yoyotero" aproveché la ocasión para comprármelo y así pedir la trasera de mi quilt, que es de un color granate precioso y que combina genial con las telas del quilt:
 Y poquito a poco, con mucha paciencia me hice con mis cuarenta yo-yos. Por cierto, el aparatito es una gozada, muy sencillo y muy rápido... creo que es un dinero bien invertido, porque si no... aún estaría haciéndolos ¡seguro!